Margen automatizable
100% − % de reclamaciones y ejercicio de derechos = margen máximo que puede resolverse sin persona. Si tu estimación lo supera, se recorta hasta ahí y se te avisa.
Introduce tu volumen de consultas, el tiempo que consume cada una y el coste-hora del equipo, y obtén las horas liberadas al mes, el ahorro anual y el punto de equilibrio. Con dos frenos que casi ninguna calculadora aplica: el sobrecoste de las consultas que el asistente escala a una persona y el suelo legal que no se puede automatizar.
TL;DR: Dices cuántas consultas atiendes al mes, cuánto tiempo te lleva cada una, cuánto cuesta esa hora y qué parte crees que un asistente de IA resolvería sin persona. La herramienta calcula las horas liberadas, el ahorro anual bruto y neto y en cuántos meses se amortiza, en escenario pesimista, base y optimista. Y aplica dos correcciones incómodas: cada consulta que la IA intenta y acaba pasando a una persona suma minutos en vez de ahorrarlos, y el porcentaje de consultas que son reclamaciones o ejercicio de derechos no se cuenta nunca como resuelto sin humano. No hay ninguna tasa de resolución ni «ahorro típico» precargado: todo sale de lo que escribes tú.
Esta herramienta es orientativa y no constituye asesoramiento profesional. El resultado depende íntegramente de tus estimaciones y no comprueba si tu asistente respondería bien, ni la calidad de tu base de conocimiento, ni el efecto sobre la satisfacción del cliente. Las referencias normativas señalan obligaciones que condicionan el cálculo; no son un dictamen sobre tu caso. Contrástalo con Chatbots de atención al cliente o con un profesional antes de decidir una inversión.
100% − % de reclamaciones y ejercicio de derechos = margen máximo que puede resolverse sin persona. Si tu estimación lo supera, se recorta hasta ahí y se te avisa.
Consultas/mes × % efectivo = resueltas por la IA. Las reclamaciones van directas a una persona. El resto son escaladas: el asistente lo intenta y no cierra.
Resueltas × minutos por consulta − escaladas × minutos de escalado. La resta es la parte honesta: un intento fallido no ahorra tiempo, lo suma.
Minutos ÷ 60 × coste-hora = ahorro bruto; menos el coste mensual = neto; coste de implantación ÷ neto = meses. Pesimista: resolución ×0,8 y costes ×1,2. Optimista, al revés. El tope legal no se mueve en ningún escenario.
La calculadora no toma de terceros ninguna cifra económica ni ninguna tasa de resolución: todos los números los pones tú. Las normas de abajo son las que sustentan el tope legal que la herramienta aplica y la lista de lo que no cuenta como automatizado, y están citadas con el artículo concreto.
Lo que esta calculadora no hace, declarado: no mide tus conversaciones reales ni comprueba cuántas consultas se repiten, que es lo que de verdad determina la tasa de resolución; no valora si tu base de conocimiento está actualizada ni el coste de ponerla en condiciones, que en catálogos antiguos puede pesar más que el resto del proyecto; no modela el efecto sobre la satisfacción del cliente ni sobre las bajas, que puede ser positivo o negativo; no incluye el coste de las respuestas equivocadas del asistente ni el de reabrir casos mal cerrados; no distingue entre canales con tiempos de gestión muy distintos, porque usa un único tiempo medio; y no calcula ninguna sanción ni riesgo regulatorio. Supone además que las reclamaciones y el ejercicio de derechos se enrutan a una persona desde el principio, sin pasar por el asistente: si en tu caso pasan primero por él, el sobrecoste de escalado será mayor que el que aquí se calcula. Para cualquiera de esos puntos, habla con nuestro servicio de chatbots de atención al cliente.
Solo de los ocho datos que introduces tú: consultas al mes, minutos de gestión por consulta, coste-hora del equipo, porcentaje que crees que resolvería la IA, porcentaje de reclamaciones y ejercicio de derechos, minutos añadidos por escalado, coste de implantación y coste mensual de operación. La herramienta no precarga ninguna tasa de resolución, tarifa ni referencia de mercado: si cambias tus estimaciones, cambia el resultado.
Porque una consulta que el asistente intenta y no cierra no vuelve al punto de partida: cuesta el tiempo de gestión de siempre más lo que la persona tarda en leer la conversación previa y retomar el caso. Ese sobrecoste se resta del ahorro. Si escalas mucho y el escalado es caro, el resultado puede salir negativo, y la herramienta te lo dice en vez de esconderlo.
El porcentaje de consultas que son reclamaciones formales, ejercicio de derechos de protección de datos o decisiones con efecto jurídico no se cuenta nunca como resuelto sin persona. Si tu estimación de resolución automática supera el margen que queda, la herramienta la recorta hasta ese margen y te enseña el recorte, en lugar de devolverte el número que habías pedido.
El artículo 21.2 del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios exige que, si el servicio de atención se presta por vía telefónica o electrónica, se garantice una atención personal directa, más allá de la posibilidad de usar complementariamente otros medios técnicos, y que las quejas y reclamaciones dejen constancia mediante clave identificativa y justificante en soporte duradero. El artículo 22 del RGPD reconoce el derecho a obtener intervención humana frente a decisiones basadas únicamente en tratamiento automatizado con efectos jurídicos o similares. Un asistente puede ser el medio técnico complementario; no la única puerta.
Sí, salvo que resulte evidente. El artículo 50, apartado 1, del Reglamento (UE) 2024/1689 obliga a que los sistemas de IA destinados a interactuar directamente con personas físicas se diseñen de forma que esas personas estén informadas de que están interactuando con un sistema de IA. Según su artículo 113, la regla general del Reglamento es aplicable desde el 2 de agosto de 2026.
No. Es una calculadora orientativa para ordenar una primera estimación. No lee tus conversaciones reales, no sabe cuántas consultas se repiten ni en qué estado está tu base de conocimiento, no mide el efecto sobre la satisfacción del cliente y no comprueba si tu asistente responde bien. Todo eso hay que medirlo con tus datos antes de comprometer una inversión.